El Interrogatorio Ardiente de Delfina: Voluntades Doblegadas

En las sombras de la comisaría, la pasión interroga más duro que las esposas.

L

Las Llamas Aherrojadas del Éxtasis Despiadado de Delfina

EPISODIO 2

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La sala de interrogatorios olía a café rancio y desesperación, un cuartucho angosto con paredes grises descascaradas bajo una única bombilla parpadeante que proyectaba sombras largas sobre la mesa de metal atornillada al suelo. Mis muñecas rozaban contra las esposas que me encadenaban a la silla, el acero frío mordiendo mi piel mientras me movía incómodo. Me habían pillado en un robo menor, pero sabían que andaba con la banda de Victor Kane—trabajos de bajo nivel que pagaban lo justo para mantener a raya a los lobos en las calles sucias de Buenos Aires. El sudor me chorreaba por la espalda, no solo por el aire húmedo de la noche que se colaba por la ventana enrejada, sino por saber que estaba en un mar de mierda. La puerta chirrió al abrirse, y ella entró—Delfina García, la detective de la que me habían advertido. A sus 22 años, era una fuerza de la naturaleza, su piel morena brillando bajo la luz cruda, cabello negro azabache en ondas desordenadas cayendo largas sobre sus hombros como una tormenta salvaje. Sus ojos marrones chocolate se clavaron en los míos con una intensidad que me retorcía el estómago, rostro ovalado afilado e implacable, figura delgada de 1,68 m moviéndose con gracia depredadora. Llevaba una blusa blanca ajustada que abrazaba sus tetas medianas y una falda negra ceñida que realzaba su cintura estrecha y cuerpo atlético delgado. Sin tonterías, puro fuego. Golpeó un expediente sobre la mesa, su presencia llenando la habitación como humo. "Diego Ruiz", dijo, su voz baja y con ese acento puro argentino lleno de pasión, inclinándose hacia adelante para que su pelo cayera ligeramente revuelto. "¿Crees que puedes robarle a los rivales de Victor Kane y salirte con la tuya? Habla, o esta noche se alarga." Sus labios se curvaron en...

El Interrogatorio Ardiente de Delfina: Voluntades Doblegadas
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Las Llamas Aherrojadas del Éxtasis Despiadado de Delfina

Delfina García

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